miércoles, 18 de abril de 2018

Un extraño en casa, Shari Lapena


Me he adelantado a los momentos de “literatura piscinera/playera”, y convencida de la lectura que me iba a encontrar, he elegido “La mujer en la ventana” y “Un extraño en casa”, de las dos puedo deciros que he acertado de pleno, ambas ejemplos que nos recuerdan a “La chica del tren” y como todo en esta vida, “para gusto los colores”.
Te encuentras en casa preparando la cena mientras esperas a que tu marido vuelva del trabajo. Estás deseando verle. Eso es lo último que recuerdas.
Despiertas en el hospital sin saber cómo has llegado hasta allí. Te cuentan que has sufrido un accidente. Perdiste el control de tu coche mientras conducías a toda velocidad por uno de los peores barrios de la ciudad.
La policía sospecha que ocultas algún secreto oscuro, pero tu marido se niega a creerlo. Tu mejor amiga no está tan segura. Y ni siquiera tú sabes qué creer...
Ante las similitudes encontradas en las lecturas de “La mujer en la ventana” y “Un extraño en casa”, he decidido compartir fragmentos de las reseñas, más que nada porque las coincidencias en cuanto a las impresiones causadas se acercan mucho la una a las otra.
Cuando ciertos libros se cruzan por todos lados en los inicios de año, y poco menos que les falta llamarte a gritos, tienes dos opciones; o los ignoras por la obviedad de lo que se te viene encima, o claudicas y les prestas la atención que te demandan. Por deformación profesional y casi por masoquismo, suelo caer en la segunda salida y a sabiendas de la experiencia tan floja que me van a deparar, leo su sinopsis, busco su atractivo y genero unas dudas que solo se disiparan si acabo leyendo estas y otras tantas novelas de denominación “veraniegas”, no importa el nombre desconocido del autor, ni los por los recuerdos negativos hacia historias pasadas…, las leo y tras unos minutos de lamentaciones por el tiempo desperdiciado, vuelvo a caer en la misma tentación…, son errores sin importancia y además estas novelas gozan del aplauso de muchos lectores, algo que acaba cuestionando mis propios gustos y conocimientos literarios.
Algo menos de cuatrocientas páginas para desarrollar una trama poco novedosa, hasta creo recordar un guion de película que se asemeja mucho a este argumento. Ambientada en Nueva York, la protagonista principal es una esposa amnésica, que junto al marido bueno y la vecina cotilla, conforman el tridente peliculero de escaso interés que lejos de ir dando vida a una narración que te mantenga en vilo, la va destripando a medida que se pasan las páginas. Es apurado hacer una reseña negativa de un libro que he leído, pero es que no tengo por costumbre abandonarlos salvo que sea algo irremediable; por eso voy a contar lo bueno que tiene y justificar el hecho de haberlo terminado.
Cuenta con un prólogo introductorio y una estructura dividida en 49 capítulos de una brevedad admirable. Prosa sencilla que sabe crear una atmósfera acorde con el hilo argumental. Personajes escasos en número y  reconocibles pero mejorables en su tratamiento, diálogos cortos y descripciones escasas que sin quererlo le dan cierto ritmo a la lectura. Investigación peregrina y sin fundamento pero fácil de entender, muy predecible en cuanto al final y unas posibilidades de ser visualizada propia de estas novelas de corte “peliculero”.
El gran misterio es saber cómo se ha podido convertir en pocos meses en la novela revelación del año. Cierto que gusta una lectura con muchos diálogos, con capítulos breves, con personajes poco profundos, escenarios limitados, trama sencilla, lenguaje ágil y asequible y cuyo argumento que no nos lleve a esfuerzos sobrenaturales a la hora de resolver el supuesto misterio.
La he leído y no me arrepiento de ello, la encuentro el típico thriller doméstico de corte psicológico escrito para todos los públicos;  a pesar de ello, se deja leer, el hecho de estar narrada en tercera persona facilita el llegar al final de un relato en el que la tensión y el suspense acaban bajo mínimos.
Avisados de las semejanzas con otras novelas estivales, estoy segura que será el éxito de estos meses de playa y sol, lo que francamente me alegra…hay que leer aquello que te haga disfrutar y aunque hoy lo critique, confieso que yo también lo he hecho. Hay novelas que nacen predestinas a ser un best seller con todos los ingredientes que la llevan a ser un éxito imparable. Espero que os guste.
“Volví a sentir unas extraordinarias ganas de vivir, cuando descubrí que el sentido de vida era el que yo quisiera darle”.

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