sábado, 6 de febrero de 2010

Las horas del alma, Ana Cabrera Vivanco

Lo más original del libro son las frases que fui recogiendo a medida que avanzaba en su lectura. Todas están reposando el sueño de los justos en mi libreta de “recuerdos” de todo lo que vale la pena recordar. Cuando lo compré andaba suscrita al Círculo de lectores, me gustaba la rutina de mirar la revista y elegir un par de libros para un ratito de ocio, ya creo que no existe eso de ir por las casas llevando y recogiendo los pedidos, al menos he de confesar que ahora los libros los llevo todos juntos y en un único estuche. Son cosas de la modernidad: “renovarse o arruinarse”.
Aunque la portada es muy exótica y bella, el contenido nos narra la historia de una saga familiar a lo largo de cien años en la isla de Cuba. Varias generaciones que nacen de un árbol genealógico tras la unión de los Falcón y los Monteagudo. Cierto que el argumento es poco original y que la sinopsis ya nos evoca "Cien años de soledad" y "La casa de los espíritus"; incluso se le pueden relacionar personajes de estas novelas con los que aparecen en la obra de Ana Cabrera.
Quienes conozcan este modelo de narrativa sabrán que se enfrentan a un rosario de personajes que en ocasiones te obligan a tener una “chuleta” para no acabar en un profundo lío de participantes en desavenencias, amores, odios, enfrentamientos, pasiones y lo que es más importante no matar al que sin duda vive hasta el final del libro. La narradora, es la protagonista que en primera persona nos relata un sin fin de acontecimientos familiares, sociales y políticos de su familia y de su país, Cuba. Para los que estén interesados en una visión general de la vida del último siglo de la isla, está bastante aproximado.
El recuerdo a esas grandes obras de “historias de familias” de la literatura latinoamericana no es motivo suficiente para despreciar la obra de esta autora hasta ahora desconocida para mi; el libro engancha, es entretenido, profundiza en el alma de los personajes cargándoles de fuerza y garra. Su carga dramática marca el hilo conductor de la novela y los conflictos de cada miembro de este complejo cuadro "humano" resultan familiares, como atemporales, es decir contemporáneos...
Perfectamente hilvanada la historia y el contexto histórico, le falta un final emocionante porque se intuye por propia lógica. Su título tiene un momento de justificación en la novela explicado al hacer referencia a que es el ”reloj de la abuela Pelagia”  el que marca las horas del “alma”.
Me gustaría terminar recomendando su lectura con expectativas de pasar un rato leyendo curiosidades, descubriendo personajes de gran realismo mágico, disfrutando de una historia bien contada a lo largo de un paseo histórico por la isla de Cuba y con la tranquilidad de que se le otorgará a la novela una oportunidad y no se le condenará por los referentes anteriormente citados. Os gustará. Para terminar escribiré unas frases de las muchas que me atraparon en su lectura y ni que decir tiene que mi estado emocional me pedía en vena un “novelita familiar”.

La vida no te muerde por nada, siempre hay un motivo que tú desconoces”.
Un olor determinado se aferra a tu memoria más que el rostro añorado de tus seres queridos”.
Las fotos son rectángulos de vida que sabiamente y en el momento oportuno le arrebatamos a la muerte”.
(Dedicada a mi amiga Nela)